
Tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre los bombardeos estratégicos en Caracas y la detención de Nicolás Maduro, mandatarios de todo el mundo han emitido declaraciones que reflejan una profunda fractura geopolítica entre el apoyo a la “restauración democrática” y la condena por la “violación de la soberanía”.
América Latina
El presidente de Argentina, Javier Milei, fue uno de los primeros en celebrar la noticia “Hoy el mundo es un poco más libre. Se termina una de las dictaduras más sangrientas de la historia de nuestra región”, declaró, reafirmando su apoyo incondicional a la administración Trump.
Por su parte, el mandatario colombiano, Gustavo Petro, expresó una “profunda preocupación” y alertó sobre el impacto humanitario de los bombardeos. “En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo. Debe reunirse la OEA y la ONU de inmediato”, publicó en sus redes sociales, calificando la acción como un riesgo para la paz hemisférica.
El primer mandatario de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció lo que llamó “terrorismo de Estado” por parte de Washington y exigió la liberación inmediata de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El presidente Daniel Noboa ha sido uno de los aliados más vocales de la acción estadounidense. A través de sus canales oficiales, expresó que el operativo marca un “punto de quiebre” para la seguridad del continente.
Europa
En un comunicado oficial, España evitó una condena directa a EE. UU., pero llamó a la “desescalada” y se ofreció para facilitar una salida pacífica y negociada a la crisis, priorizando la seguridad de los 150.000 españoles residentes en Venezuela.
Por su parte, la Alta Representante para Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, hizo un llamado a la “máxima moderación”. Si bien recordó que la UE no reconoce la legitimidad de Maduro desde 2024, instó a que cualquier transición respete el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
En el caso de Rusia e Irán ambos aliados estratégicos del gobierno de Maduro condenaron enérgicamente los ataques. El Kremlin calificó la operación como “una agresión militar injustificada”, mientras que Teherán denunció una “violación flagrante de la integridad territorial”.
Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna de emergencia en las próximas horas a petición de varios países latinoamericanos y potencias aliadas del bloque de Maduro para evaluar las consecuencias de la intervención armada.
Países vecinos como Guyana y Trinidad y Tobago también han elevado su nivel de alerta militar en las fronteras, mientras que los mercados financieros globales muestran una volatilidad extrema en los precios del petróleo y los activos de refugio.
Alma Rivero